La nueva ley de Reproducción Asistida, permite la selección terapéutica de embriones para curar hermanos. Es decir, se crea un ser humano para curar a otro.
El Pleno del Congreso de los Diputados aprobó ayer definitivamente la Ley sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida, por lo que se permitirá finalmente la selección genética de embriones con fines terapéuticos para curar hermanos enfermos. Esto supone la creación de un ser humano que después será asesinado o abandonado hasta que muera o se enferme.
"Se podrá seguir asesinando en el nombre de una supuesta ciencia que en lugar de avanzar retrocede".
La Ley fue apoyada por todos los grupos parlamentarios de la Cámara Baja excepto el PP, quien defendió la ley anterior, tan genocida como esta.
La nueva legislación sobre reproducción asistida facilita que parejas con problemas de fertilidad o mujeres solas puedan tener hijos biológicos, y regula la aplicación de técnicas de diagnóstico para la prevención de enfermedades. Los españoles podrán ahora experimentar con varios óvulos fecundados hasta que se consiga crear un ser humano mientras el resto de ensayos morirán o se abandonaran para que mueran o enfermen.
Se suprime además la limitación de fecundar un máximo de tres ovocitos en cada ciclo reproductivo, dejando la decisión cuantitativa al criterio médico, es decir, si antes se hacían tres ensayos con el fin de que uno saliese bien y los otros dos muriesen, ahora el número de víctimas lo deciden los médicos y los empresarios del sector que se embolsan multimillonarias cantidades de dinero con este tráfico de seres humanos. Estamos ante una nueva etapa de comercialización y tráfico de seres humanos con el beneplácito del PSOE.
"Con esta ley el PSOE pretende hacer felices a mucha gente, empezando por los empresarios del sector que costearon su campaña, sin importar las vidas que se pierden por el camino..."
Además se deja a voluntad de la decisión de la mujer o la pareja el destino de los preembriones sobrantes; es decir, o se sigue jugando con ellos o se tiran al olvido hasta que mueran o se enfermen, total, ellos no votan ni se pueden manifestar.
Igualmente, la normativa prohíbe la práctica de las “madres de alquiler”, solo la industria de la muerte puede hacer negocio con esto. En cuanto a la aplicación de la clonación con fines terapéuticos, al no tratarse de una técnica de reproducción humana asistida sino de investigación, será regulada en la Ley de Investigación en Biomedicina, vamos, que se podrá seguir asesinando en el nombre de una supuesta ciencia que en lugar de avanzar retrocede.
La Ley utiliza términos inventados como preenbriones, algo que no existe pero que quita hierro al asunto y oculta que se habla de embriones es decir, seres humanos.
La mayoría de los portavoces parlamentarios defendieron el espíritu de esta ley, argumentando que responde a un supuesto interés general y cuenta con el respaldo de sus científico, mejor dicho de sus empresarios científicos, frente al principal de los derechos humanos: el de la vida.
Con está ley el PSOE pretende hacer felices a mucha gente, empezando por los empresarios del sector que costearon su campaña, sin importar las vidas que se pierden por el camino, total, estas, insistimos, no tienen derecho a voto y con ellos el botellón no cuela y la telebasura no funciona.
Ahora toca hablar a los enfermos, quienes deben preguntar al gobierno y a la oposición, como es posible que mientras ni un solo paciente en el mundo que se haya curado con células madres embrionarias, se les esté hablando de solución a sus problemas. La solución la van a tener los empresarios, que seguirán forrándose ahora ahora sin trabas legales.
LA REDACCIÓN