Enrique Antigüedad, portavoz de Falange Auténtica, declara que "no son un partido más"
En una amplia colaboración, recogida por la web oficial de Falange Auténtica, su portavoz, Enrique Antigüedad resalta la “importante labor de acercamiento a la normalidad” y asegura que tanto los cuadros como la militancia de la organización política “han optado por la cercanía y por el dialogo en su convivencia con el resto de personas no adscritas a Falange Auténtica”.
Antigüedad aclara que las propuestas de Falange Auténtica son específicamente de la organización y que disponen “de un repertorio completo de actitudes políticas y soluciones que los identifican como grupo y los definen de cara al exterior como cosa aparte de los demás”.
Antigüedad asegura que Falange Auténtica es una “unidad de destino en lo político” y defiende que esto sea así “a pesar de ser conscientes de las dificultades para avanzar que puede tener cualquier grupo político, con cualesquiera ideas, cuando elige como carta de presentación los colores rojo y negro de la bandera de la Falange original”.
Antigüedad declara que Falange Auténtica, “ha dirigido la mirada al frente y ha decidido que su camino no tiene vuelta atrás”, quemando naves en este proceso y rompiendo tabúes “que hace solo unos años pudieran parecer infranqueables para una organización nominal y políticamente falangista”.
Antigüedad descubre el talante tolerante de Falange Auténtica denominando “competidores” y no “enemigos irreconciliables” a sus “adversarios políticos”.
El portavoz de Falange Auténtica resalta el carácter democrática de Falange Auténtica y añada que es precisamente por eso por lo que “reniega del actual marco de representación política basado exclusivamente en la cesión del poder otorgado por los votos, a las estructuras de los partidos políticos”.
Antigüedad defiende un sistema electoral “radicalmente diferente”, del actual, “donde no sean los partidos políticos quienes presenten listas cerradas y bloqueadas a electores con la raquítica posibilidad de dar un mísero voto cada cuatro años y luego verse obligados al silencio más absoluto sin posibilidad, ni de fiscalizar lo que se hace con su soberanía cedida, ni de incentivar en modo alguno a los representantes que más se sepan ajustar a las necesidades de su electorado, no se puede considerar una agresión a la democracia”.
Antigüedad reclama también “un futuro en que la economía este al servicio de las personas y no al revés” siendo este un claro distanciamiento con el resto de partidos políticos”.
Antigüedad defiende además el incuestionable carácter español y patriota de su organización aclarando que lo son “no porque hayamos nacido en España, ni porque seamos de una o otra raza”, si siquiera, añade, “por ser miembros todos de una misma rama cultural identificada en la historia universal como hispanidad” sino sobre todo “porque queremos serlo, porque ser españoles es para nosotros una forma de apoyar al deseo de muchos de seguir adelante en un proyecto de vida en común que nos engrandezca a todos y nos permita una posición clara y coherente en el marco de las relaciones internacionales con el resto de las patrias y con el resto de los pueblos del mundo”
Antigüedad marca además las distancias con otros partidos políticos denominados patriotas.
LA REDACCIÓN



