“Muertes Paralelas”, la última obra del escritor Fernando Sánchez Dragó publicada por Editorial Planeta, incluye un extenso apartado dedicado a la figura de José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange Española, cerca de un centenar de páginas de las setecientas que abarca el libro.

El autor, recientemente galardonado con el Premio Fernando Lara de novela por este libro, reitera una opinión positiva sobre José Antonio que ya ha manifestado en muy diversas ocasiones. En estos tiempos de proscripción de su figura, asegura que fue “el espíritu más noble, la figura más limpia y el político más interesante y prometedor de cuantos por aquellos años –los de la República y el comienzo de la guerra- repicaban en la vida pública del país”.

FSD.: "José Antonio fue el espíritu más noble, la figura más limpia y el político más interesante y prometedor de la II República".

Habrá lectores que puedan sorprenderse de este juicio favorable hacia el líder de Falange si tenemos en cuenta que los asesinos de Fernando Sánchez Monreal -padre de Sánchez Dragó- eran, al menos nominalmente, falangistas (si bien parece que del aluvión derechista de incorporaciones que precedió a la contienda civil y que contribuyó a desnaturalizar un movimiento político que tenía a sus principales líderes encarcelados). El escritor afirma que “la voz de la sangre no me aturde” y rechaza cualquier idea de rencor, por lo que sostiene que existió paralelismo –de ahí el título del libro- entre éstos dos y otros crímenes que se produjeron en la retaguardia de ambos bandos. “Conservo por ello –afirma Dragó- la ecuanimidad necesaria para aceptar la evidencia de que las cabezas de mi padre y José Antonio podrían haberse trocado, de que sus respectivas suertes podrían haberse intercambiado, de que podría haberle sucedido al uno en Burgos lo que al otro le pasó en Alicante y de que lo que pasó en Alicante al uno podría haberle pasado en Burgos al otro. Y no sólo porque así sean las guerras y así fuese nuestra guerra, sino también, y sobre todo, porque ni mi padre era de izquierdas ni José Antonio era de derechas”.

Pero no sólo aborda la figura de José Antonio, con quien asegura tener una “deuda literaria” que es “de gratitud, estima, respeto y honor”. Además, el Premio Nacional de Literatura alude en términos elogiosos a una formación política actual, Falange Auténtica.

FSD.:"El acto de FA en el que participé en Alicante sobre José Antonio fue extravagante por su osadía, y emocionante por la limpieza, franqueza, generosidad y altura de miras que de principio a fin lo presidió".

El escritor recuerda su participación en una mesa redonda organizada por FA en Alicante y considera que aquel acto fue “no sólo, por su osadía, extravagante, sino también, por la limpieza, franqueza, generosidad y altura de miras que de principio a fin lo presidió, emocionante”.

Aclara, sin embargo, que “ni habría sido yo falangista, desde mi óptica actual, en los años de la República y la guerra, caso de poder, por edad, serlo, ni tampoco existe posibilidad alguna de que lo sea ahora, pese a las buenas relaciones que mantengo con los chicos de la llamada Falange Auténtica, formación política ésta cargada de dignidad y entereza”. Y sostiene valientemente que FA “debería correr mejor suerte electoral en el futuro de la que hasta ahora, en la girándula de los votos, le ha correspondido”.

De Falange Auténtica afirma también que es “como todo lo auténtico, residual en la España de hoy”, a pesar de que “apuesta con anhelo que se me antoja, por desgracia utópico y ucrónico, a presencia y poderío en el futuro”. Dragó duda de la viabilidad de ese empeño que, sin embargo, considera objetivo loable y bueno para nuestro país: “Es dudoso, por no decir, imposible, que lo alcance, y bien que lo lamento. Sería, me parece, positivo para todos”.

FSD.:"No hay posibilidad alguna de que yo sea falangista, pese a las buenas relaciones que mantengo con los chicos de Falange Auténtica, formación política cargada de dignidad y entereza".

LA REDACCIÓN