Cuando se cumplen setenta años del misterioso asesinato de Onésimo Redondo Ortega, FE de las JONS ha vuelto a celebrar su ya tradicional acto en la localidad segoviana de Labajos.

En el acto, en el que se notó menor número de participantes que el año pasado, intervino Alberto González, Presidente en Castilla y León del relanzado sindicato Unión Nacional del Trabajo, quien destacó la vida de Onésimo Redondo como ejemplo, "en lo económico, en lo político y en lo espiritual". No faltaron las alertas, en este caso contra los enemigos del catolicismo, como lo son, según la organización, el materialismo capitalista y el Islam beligerante.

Al acto asistió una nutrida representación de la Junta Nacional de Mandos de FE de las JONS, encabezada por su Jefe Nacional Diego Márquez Horrillo; el Vicesecretario general de FE JONS, Jorge Garrido; y el Secretario General Técnico, Julio Alberto Alfonso. Notoria la ausencia del Secretario General Pico.

Este acto se lleva organizando, primero de manera improvisada y después con el sello del régimen que asfixió la falange, desde 1937.

“Onésimo murió el 24 de julio en el pueblo de Labajos. Lo mataron una semana después de producirse el alzamiento militar. Yo creo que fue una cosa preparada. No sé. Hay un gran misterio alrededor de esto. No se sabe si hasta lo asesinó alguien casi nuestro... Es una barbaridad decir esto, pero José Antonio estaba en la cárcel, había cierta rivalidad entre las JONS y La Falange, y la verdad es que Onésimo el día anterior había ido y vuelto sin tener ningún problema. Iba al Alto del León a dar ánimo a los combatientes falangistas. Fue en coche con su escolta, bueno, con un chico, porque a él no le gustaba llevar escolta, con el conductor, que era un íntimo amigo, y con su hermano Andrés Redondo, que luego lo sustituyó como jefe de La Falange. Ellos tres se salvaron, se metieron por los trigos y pudieron escapar. Pero él no, porque, además, les hizo frente.” MERCEDES SANZ BACHILLER Madrid, 1911.Esposa de Onésimo Redondo

LA REDACCIÓN