Ignacio Toledano, abogado de FE-La Falange, reconoce la existencia de una pugna que divide a la organización desde hace meses.
El abogado de FE-La Falange reconoce además el carácter irreversible de esta división que separa por un lado a la Comisión Gestora, por ahora depositarios de las siglas, y a Fernando Cantalapiedra, exJefe Nacional de la formación.
Toledano reconoce el desacierto de elegir a Cantalapiedra como Jefe Nacional, a quien considera que “no es una mala persona”, y al que acusa que “abarcar grandes cuotas de poder sin potenciar -a la vez y como ocurre en cualquier opción política civilizada y occidental- los mecanismos de control del Partido”. Toledano pone en duda la existencia de los derechos de los militantes a supervisar la actuación política de sus Jefes.
Toledano se muestra partidario de un partido “asambleario” y clarifica que prefiere “una Falange asamblearia a una Falange entregada a la voluntad de un joven de veintipocos años que pretende hacer de La Falange un instrumento de poder personal, al tiempo que una punta de lanza de la extrema derecha española” en claras referencias a Cantalapiedra.
Toledano asegura que esta actitud por parte del exJefe Nacional, que continua su militancia al margen de la organización, ha sido el origen de la crisis. El jurista acusa además a Cantalapiedra, “de asumir directamente el control del Partido pasando por alto los mecanismos tradicionales de control dentro del falangismo” y asegura que “en vez de rendir cuentas de su gestión ante los órganos de control del Partido, Cantalapiedra optó por la organización de un Congreso que no tuvo las más mínimas garantías democráticas en su preparación y funcionamiento”, un Congreso, según Toledano, “apresuradamente preparado con el único fin de conseguir una elección unánime no menos apresurada”.
El militante falangista asegura que esta crisis “nunca habría tenido lugar si el carisma de Cantalapiedra hubiera sido real y efectivo”. “Si hubiera explicado su posición a cuadros y militantes. Si hubiera hecho, en definitiva, un ejercicio de liderazgo”. El abogado asegura que “era eso, y no otra cosa, lo que se le pidió: dar explicaciones y poner un poco de orden. Ni una cosa ni otra”.
Toledano asegura que tanto el exJefe Nacional como su jefatura se han olvidado “que los militantes falangistas deben intervenir en la adopción de aquellas decisiones trascendentes que puedan afectarles; que tienen derecho a ser oídos en procedimientos disciplinarios legales y garantistas; que tienen derecho a ser informados de todos los extremos de la marcha interna del Partido, incluso a que se les rindan cuentas financieras; que tienen derecho a ser dirigidos de una forma madura y eficaz; que tienen derecho a ser representados por cargos elegidos democráticamente en Congresos democráticos; que tienen derecho a no ver a su Partido en peligro de ilegalización por actuaciones escandalosamente contrarias a Derecho”.
Ignacio Toledano pide ahora un “Partido democrático” en el que las expulsiones se den “por escrito y de forma motivada”; donde se elijan “a los compromisarios que van a representar en un Congreso”. Toledano pide poder “ discutir y debatir en ese Congreso sobre líneas políticas posibles, y no convertirlo en un Auto de Fe soviético frente a los disidentes”.
LA REDACCIÓN
NOTA: Ignacio Toledano se puso en contacto con nuestra redacción para la publicación de estas declaraciones.
Ignacio Toledano Martínez será candidato por FE-La Falange a la alcaldí
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados