Falange Auténtica ve ilógico que “una banda de asesinos que lleva cuatro décadas sembrando el terror en España, con casi un millar de muertos a sus espaldas”, cuente con la intención del gobierno para el diálogo y en cambio el principal partido de la oposición, el Partido Popular, sea bloqueado y silenciado en el parlamento. Todos los grupos del Congreso de los Diputados están de acuerdo -y así lo han anunciado públicamente- en que cualquier propuesta que haga el PP en materia antiterrorista ni siquiera será debatida en las cámaras.
Tras la última aparición sangrienta de ETA, los pseudopartidos instrumentales de los terroristas –la supuestamente ilegalizada pero en la práctica consentida Batasuna y el parlamentario EHAK-PCTV- se han negado a condenar el último atentado de la banda terrorista. Este atentado y la negativa a la condena ha hecho que el gobierno y sus aliados hayan decidido tomar cartas en el asunto y han acordado por unanimidad que hay que establecer un cordón sanitario y bloquear las propuestas que vengan de un determinado partido, pero no de Batasuna-PCTV, sino del Partido Popular.

Falange Auténtica ha mantenido siempre no tener simpatía alguna por el PP. Según sus propias palabras se sienten “tremendamente lejanos de su ideología conservadora, derechista, neoliberal, y de la mayor parte de sus formulaciones políticas”.

Falange Auténtica afirma que si estuviera en el parlamento no sería nunca cómplice de un comportamiento de ese tipo, de realizar un bloqueo antidemocrático para que ni siquiera puedan debatirse las legítimas propuestas de un grupo político.
La formación política defiende que el parlamento debería ser “un lugar de encuentro, de debate, de participación democrática. Los representantes de los ciudadanos tienen derecho a formular las iniciativas que consideren oportunas y a valorar las que formulen los demás.”

FA asegura que “escucharía las propuestas de todos, las analizaría, las debatiría y, finalmente, votaría a favor cuando le parezcan positivas -vengan de quien vengan- o en contra si nos parecieran negativas”.

La Falange democrática y social afirma que no contribuirían “a imponer la mordaza a nadie –y menos a quienes representan a diez millones de españoles- por mucho que sea nuestra discrepancia con sus postulados políticos”.

La organización ha declarado que de igual modo que nunca permitirían “que alguien que ha apostado por la violencia utilice luego de forma espuria y en claro fraude de ley los instrumentos del Estado para apoyar su actividad criminal. Es decir, justamente lo contrario de lo que está haciendo este gobierno, que da voz a una organización declarada ilegal por los tribunales y pretende silenciar a un partido político legal”.

LA REDACCIÓN