Los incidentes provocados por los proetarras en San Sebastián durante un supuesto festival antifascista organizado por el entorno de ETA obliga a la ertzaintza a impedir que FE-la Falange se manifieste en la capital guipuzcoana.

La organización, con su Jefe Nacional a la cabeza, decidió suspender la manifestación y negarse a celebrar la concentración "a escondidas" como "delincuentes". Manuel Andrino recordó que lo único que FE-la Falange ha exigido es su derecho constitucional a manifestarse y ha recordado que los delincuentes son ellos, en referencia a los terroristas.

Durante los incidentes varias sucursales bancarias han sido incendiadas y la policia política del gobierno vasco ha impedido la quema de un autobús público en el centro de la ciudad. El terrorismo callejero se ha saldado con solo tres detenidos que mañana estarán en libertad.

Los manifestantes, entre los que se encontraba el líder ultraderechista Ricardo Sáenz de Ynestrillas, fueron retenidos en el pasaje de Zarautz por la ertzaintza ante los graves incidentes protagonizados por los abertzales. A las siete de la tarde los ocho autobuses de la organización falangista llegaban al centro comercial Garbea custodiados por la policía autonómica vasca, y allí realizaron una concentración para anunciar que no realizarían la marcha prevista. El líder de FE-La Falange se ha negado a celebrar el acto "entre cuatro paredes" como si estuvieran "encarcelados".

Los miembros de FE-la Falange portaban banderas españolas y una pancartaen la que se podía leer"ETA, ni olvido ni perdón", profiriendo gritos contra los presos de ETA, "Falange armada, ETA acabada", así como contra el rey y la constitución.

LA REDACCIÓN