El Movimiento Falangista de España recordó ayer al almirante Luis Carrero Blanco en pleno debate sobre la retirada de su monumento como exige la Ley de la Memoria Histórica.

La iniciativa es la respuesta del concejal del MFE, Calle Pila, quien declaró que "se debe mirar el presente y el futuro, y la posible retirada de este monumento sólo originará tiros". "Si hay que movilizar al pueblo para evitarlo, se hará" advirtió el concejal.

Cerca de un centenar de vecinos se concentraron enla zona del Pasaje de Santoña donde se ubica elmonumento que el pueblo de Santoña levantó por suscripción popular al almirante, asesinado por ETA con la complicidad del PCE en 1973.

Entre los oradores destacaron Leoncio Calle Pila, concejal falangista en Santoña y Pepe “Godofredo” de la asociación Fuerza Nueva en sustitución del Jefe Nacional del MFE, Antonio Jarreño.

Los allí concentrados recalcaron la importante labor de Carrero Blanco con Santoña, su ciudad natal. Leoncio Calle Pila, recordó al que fuera presidente del gobierno de españa y declaró que su monumento no se debe tocar, "no se debe remover el pasado si queremos vivir tranquilos". El concejal de Falange ratificó que "no hay cojones para tirarlo" y explicó que se trata de un monumento a un Hijo Predilecto de Santoña. "Ese es el motivo de que se levantase, no tiene connotación política", incidió Calle Pila.

Semanas antes, el presidente del Movimiento Falangista de España en Cantabria, Valeriano Pérez Sánchez, se mostró contrario a la ley y a la retirada de los símbolos de la dictadura, "tanto de Carrero Blanco como de la estatua de Franco en Santander, porque la historia se debe respetar".

La alcaldesa de Santoña, Puerto Gallego (PSOE), ya se pronunció sobre la posibilidad de darle otro significado al monumento, algo que se deberá estudiarse. Gallego, se mostró contraria al derribo aunque se posicionó de forma favorable sobre la aprobación de la revanchista Ley de la Memoria Histórica.
En cuanto al conjunto escultórico del almirante Carrero Blanco, la concejal del PP en el Ayuntamiento de Santoña, Milagros Rozadilla,explicó que éste "se dedica a honrar a un santoñés ilustre que llegó a ser presidente de Gobierno y fue víctima del terrorismo de ETA. El monumento es un homenaje y reconocimiento a un santoñés y no a un régimen o una ideología", "la Ley de Memoria Histórica es un tremendo error al hacer una revisión del pasado e intentar legislar la historia más aún. Un país tiene el deber de mirar hacia el futuro sin olvidar esto, y la muestra de la reconciliación de todos y del pasado fue el espíritu de la Transición, así respetado por todos los presidentes hasta ahora".

El acto, organizado por el grupo local del MFE, contó con la adhesión del Frente Nacional de Cantalapiedra, FN y AES.
LA REDACCIÓN